Una estrella hoy ilumino, a la distancia;
un viaje efímero, de ráfagas de un alma.
Una esfera diminuta,
envuelta en lienzos de papel
azules, rojos, blancos y marones
capturados con hilos de un tango de Gardel.
Hilos de arpas,
talladas en rosas mellizas;
sin nombre, sin piel,
sin forma, sin tiempo,
Necesita un nombre? una mención,
súbita de un amor, cálida y espiritual
nacida en algún lugar de la memoria oculta.
Puedo ver tu luz a la distancia
como un vals bajo la luna
sumergida en velas y faroles divagantes.
Si no ves su luz a lo lejos,
dirige tu mirada al océano,
respira y escucha el mar susurrarte
su nombre ¡tu!
jueves, 18 de marzo de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
Viajero

Quien soy, a donde voy,
no me da razón para perder tu amor.
Si te apuesto, caigo en caos
no te quiero perder, no te puedo tener
merecerte es un don, no otorgado a este prisionero.
Hoy intente hablar a solas, no tuve respuesta
solo murmuros de soledad, pesar, y delirio.
Si retrocedo y miro atrás, no hay salidas,
si avanzo; la oscuridad no tiene luz,
embriagarme de ti, volverte mariposa.
Perderme en tus gotas de placer,
que destila tu piel, bajo pasos de miel,
agonizantes de sabor.
Escribiendo un poema con aroma a café
Hoy te dejo mi esencia,
ese eminente recorrido fino
mi sabor amargo de procedencia
con cristalinas joyas de un peregrino
que desprenden recuerdos de una niñez.
Bajo una lluvia intensa de pasados,
recorriendo mis manos entre sombras
palidas y calizas de un amor;
ese eminente recorrido fino
mi sabor amargo de procedencia
con cristalinas joyas de un peregrino
que desprenden recuerdos de una niñez.
Bajo una lluvia intensa de pasados,
recorriendo mis manos entre sombras
palidas y calizas de un amor;
domingo, 14 de marzo de 2010
Soneto 71

No lloréis por mi causa el día que esté muerto,
mas cuando oigáis la fúnebre y severa campana,
dar aviso a este mundo de que al fin me he marchado,
del vil mundo a vivir, entre viles gusanos.
Mas, si leéis mis versos, no recordar la mano, 5
que estas líneas ha escrito, dado que os amo tanto,
que de tu pensamiento, quiero ser olvidado,
si al pensar en mí entonces, os causara dolor.
O escuchar lo que digo: si miráis estos versos,
cuando tal vez esté mezclado con la arcilla, 10
no repitáis siquiera mi miserable nombre,
dejad que vuestro amor, con mi vida sucumba.
Que puede el docto mundo, oír vuestros lamentos,
y mofarse, por mí, de vos cuando no esté.
(Cuando Yo No Esté / William Shakespeare)
miércoles, 10 de marzo de 2010
Cauta intimidad

Existe un espacio, un instante, en el lapso de la vida que somos sometidos a desbordar nuestra intimidad, un sentimiento de alegría, una tristeza, q sucumbe ante los grilletes de la sociedad.
Mario Benedetti en su poema Intimidad
escribió:
"ya nuestra intimidad,
es tan inmensa,
que la muerte la esconde,
en su vacío"
No te preocupes por liberar tu manifiesto integro,
acude a la explicación mas sutil "NOSCE TE IPSUM"
(conocete a ti mismo)
martes, 2 de marzo de 2010
Hoy aprendí más que ayer

Hoy aprendí que solo soy un complemento de una figura, un rompecabezas que se desarma y se une en posiciones perfectas a un todo.
Hoy aprendí que su mirada, vasta para llenar mis más tristes momentos, que un gesto de su piel acariciada por el viento; me hace ver celoso y enajenado hacia su boca.
Hoy aprendí lo fácil que es el perdón y lo complicado que resulta verlo reflejado en mis manos,"perdón" palabra que encierra enormes paradigmas de religión, injusticia, desdicha, y amor, un efecto placebo inerte de solución pero bendecido por el corazón de su poseedor.
Si la definición de aprender es tan sencilla como la adquisición de obtener cualidades y destrezas a través de estudios y observación, por que nos cuesta abrir el corazón y vernos como una pieza de un todo perfecto que espera ser sellado.
lunes, 1 de marzo de 2010
Tres Minutos Para Neruda
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Vida entre mundos
Una vez vi nacer la esperanza de una mirada, una sonrisa que viajaba bajo los escombros de lo irracional, recorriendo decenas de fisuras volatiles redirigidas hacia las vitrinas de ciudades algunas de ellas desfiguradas por el tiempo, que carcome las masas esculpidas de manos ignoradas de nombres, asperas, callosas y dolorosas lineas marcadas que encierran la belleza de una vida.
Una vez vi sanar el dolor de una lagrima, bajo el resplandor de la estela de la caida de tarde, una imnensa esfera que se pierde entre los ritmos de las aves, reposando sobre siluetas de relieves alejados ante la mirada que visita el horizonte infinito.
"alc2"
Una vez vi sanar el dolor de una lagrima, bajo el resplandor de la estela de la caida de tarde, una imnensa esfera que se pierde entre los ritmos de las aves, reposando sobre siluetas de relieves alejados ante la mirada que visita el horizonte infinito.
"alc2"
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